Mario Vargas Llosa.
ESPEJOS PARALELOS
Augusto Lunel
El pájaro que se alimentaba de su vuelo
devora su caída
y la lejanía se lo come por dentro.
Preso en la jaula de oro de la noche,
su propia mirada lo tenía ciego;
su voz, mudo;
su vida, muerto.
El pájaro que comía por las alas
se ha estrellado contra el cielo
y los vidrios rotos han mojado la calle,
y una niña se ha cortado los dedos de azul,
y la altura le aleja las uñas.
Un pájaro ha llorado
y ha caído junto con sus lágrimas.
(Del libro: "Espejos paralelos").
La poesía surrealista en el Perú.
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