jueves, 5 de noviembre de 2009

LOS COLORES DE WITTGENSTEIN

Minificción.
  LOS COLORES DE WITTGENTEIN 
Por Armando Arteaga

Un condenado a muerte llamado Ludwing Josef Johann se escapó de la cárcel. Fue algo muy lógico la manera de usar su pensamiento wittgensteiniano para escapar de la condena que le impuso un tribunal. Muy listo, el condenado jardinero había leído también Óptica de Newton y la Teoría de los colores de Goethe. Un día antes de la ejecución de la sentencia comió ensalada rusa con abundante beterraga. Al amanecer, pidió ir a la enfermería por sentirse muy mal de salud. Al medico le pidió entonces ir al baño, y al defecar, estremeció de rojo el w.c. Llamó al medico y le explicó que tenía una intensa hemorragia interna anal, y/o hemorroides muy aguda. El medico de la cárcel no vaciló en pedir su traslado hacia una clínica de mayor importancia y de rigor galeno en la ciudad de Viena para ser atendido. A un condenado a muerte se le respeta la vida hasta el instante final de la ejecución de la sentencia. Situación excepcional * que el condenado a muerte aprovechó para convencer a su guardián acerca de la importancia de vivir en libertad (mientras era trasladado a la clínica especializada en gerontocomía en Viena). Asunto que se consolidó corrompiendo con dinero a su guardián. ¡Viva la libertad! –exclamó el condenado a muerte al cruzar la frontera del país del tribunal que lo condenó a muerte-. Todo es según el color del cristal con que se mira.


*Variable aleatoria bidimensional discreta: morir o no morir por la sentencia. Teoría de probabilidad e inferencia estadística.

Del libro ¨Los pobres diablos¨.

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